Nutracéuticos, Alimentos funcionales

Por: Laura Camila Guerrero Jiménez

“Permitan a los alimentos que sean su medicina y la medicina que sea su alimento”. Hipócrates.

En  estos  tiempos  modernos, en los que todos los días requerimos dar nuestro máximo esfuerzo, y en donde por el afán del día a día descuidamos nuestra alimentación, con diferentes tipos productos químicos,  lo natural  ha vuelto a tomar fuerza  en nuestra sociedad y el  “sentirse sano” se ha  convertido en una necesidad imperativa. 

Hongos-Nutraceuticos
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Es así como aparecen diferentes alternativas para la salud humana  como los nutracéuticos, alimentos funcionales, foshu etc. Pero, ¿nos hemos detenido a pensar qué son?, y ¿cuáles son sus beneficios reales? En este artículo nos concentraremos en conocer un poco sobre los Nutracéuticos.

La  función  principal  de  nuestra  dieta  es  la  de  aportar  los nutrientes necesarios para desarrollar nuestras actividades. En este punto, cabe mencionar que no solo necesitamos de  los tres grandes pilares de la alimentación (proteínas, carbohidratos y grasas) sino que muchas otras sustancias químicas, ya sea de tipo orgánico o inorgánico, tienen efectos físicos y psicológicos beneficiosos y pueden ser positivos para la salud. (Valenzuela et al., 2014)

Como una alternativa para la salud humana, los nutracéuticos son productos basados en ingredientes procedentes de la propia naturaleza (animales, plantas o minerales), que se caracterizan por ser ricos en determinados nutrientes, lo cual determina su incidencia en la nutrición y en nuestra salud. Son atractivos por su origen natural y fácil acceso, además representan una oportunidad para el desarrollo de nuevos productos que proveen un posible beneficio fisiológico en el control o la prevención de enfermedades.

En general, los nutracéuticos vienen presentados en una matriz no alimenticia (píldoras, cápsulas, polvo, etc.), de una sustancia natural bioactiva concentrada, presente usualmente en los alimentos y que, tomada en dosis superior a la existente en esos alimentos tiene un efecto favorable sobre la salud,  mayor que el que podría tener el alimento normal. Se diferencian de los medicamentos, ya que estos suelen ser productos de síntesis y no tienen en su mayoría un origen biológico natural. (Cruzado & Cedrón, 2012)

El interés por  el estudio de los alimentos,  como materia científica inicia en  los años setenta, con el progreso tecnológico aplicado a las ciencias de los alimentos, muchos nuevos tipos de componentes alimenticios fueron sacados a la luz pública. Después comenzaron a desarrollarse nuevos conceptos en nutrición, debido a cambios demográficos como el envejecimiento progresivo de la población, el desarrollo de nuevos estilos de vida y la preocupación por elevar la calidad de vida de los individuos. (Pérez, 2006)

La atención se centró en los componentes que tenían alguna “funcionalidad” para la salud, por ejemplo, aquellos que probaron ser efectivos, aun en pequeña cantidad, en enfermedades crónicas como osteoporosis, anemia, estreñimiento, disfunciones cardiovasculares, incluyendo los que  redujeron el riesgo de desarrollar cáncer. (Pérez, 2006)

Ya en los años 90,  el endocrinólogo y farmacólogo clínico norteamericano,  Stephen De Felice, (Presidente de la Fundación para la Innovación en Medicina), crea el concepto  de Nutracéutico, a partir de la unión de las palabras nutrición y farmacéutico, en  la categoría de sustancias para el cuidado de la salud y cuyo efecto se sustenta en los beneficios, científicamente comprobados, de algunos nutrientes y/o ciertos componentes de los alimentos de origen principalmente vegetal, aunque también se identifica a algunos de origen animal. (Valenzuela et al., 2014)

Cordyceps Militaris 2 1
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Los Nutracéuticos  son compuestos cuyo consumo se ha relacionado con la prevención y el tratamiento, de ciertas enfermedades y como complemento de fármacos. Para el caso de algunos Nutracéuticos  la evidencia científica sobre los beneficios en la salud humana es tan sólida y reconocida por la comunidad científica internacional, que sus componentes han sido avalados por agencias reguladoras gubernamentales, como el FDA de los Estados Unidos, la Agencia Alimentaria de la Unión Europea o el Ministerio de Salud y Bienestar Social de Japón. (Valenzuela et al., 2014)

En general los alimentos nutracéuticos se dividen en tres grupos:

  • Nutrientes: azúcares y grasas
  • Compuestos químicos: fibras, antioxidantes, carotenos, ácidos grasos Omega 3
  • Probióticos: microorganismos benéficos (lácteos)

Cualquiera que sea el grupo, lo que importarte para que cierto alimento sea considerado nutracéutico es  cumplir con una serie de criterios: ser de  origen natural,  aislado y purificado por métodos no desnaturalizantes, mejorar de una o más funciones fisiológicas, mejorar la calidad de vida y acción preventiva  y estudios científicos o clínicos,  de sus propiedades bioactivas en animales de experimentación y en humanos. (Pérez, 2006)

Nutracéuticos, hongos como alimentos funcionales

Los hongos nutracéuticos han venido teniendo mucha popularidad, cada día se concluyen muchas investigaciones que demuestran el potencial nutricional de los hongos para tratar diferentes temas de salud, su funcionalidad trabaja indirectamente en diferentes enfermedades siendo en muchos cados la conclusión de una cura a diversas enfermedades no directamente por el uso de los nutracéuticos sino por la implementación de una carencia que estaba permitiendo la enfermedad.

Estos productos con base de hongos funcionan suministrados en forma fresca, pero es mucho mejor tomarlos en forma de extracciones como tinturas o pulverizados integrales.

Vivimos en un mundo que nos exige cada día dar lo mejor de nosotros mismos, por lo tanto se ha vuelto en una necesidad imperiosa incluir en nuestra alimentación macronutrientes (proteínas, carbohidratos y grasas) y micronutrientes (vitaminas y minerales esenciales), que nos permitan un mejor desempeño. 

El sector de la alimentación y los consumidores han empezado a ver la comida no únicamente desde una óptica nutricional, sino atendiendo a sus beneficios para la salud. Los productos nutracéuticos han sido privilegiados en el mercado para optimizar la nutrición humana y animal con fines preventivos y terapéuticos e incorporar compuestos activos en alimentos de uso diario, que proporcionan beneficios fisiológicos demostrados y  que ayudan a prevenir y reducir el riesgo de enfermedades, más allá de sus funciones nutricionales básicas. (Pérez, 2006)

Son una nueva forma de concebir el tratamiento a partir de sustancias naturales con actividad terapéutica, pero carentes de toxicidad y sin los efectos secundarios que presentan los fármacos habituales. El nuevo y emergente mercado de los nutracéuticos se estimula por un incremento del conocimiento  y conciencia del consumidor por encontrar opciones naturales que permitan mejorar su desempeño y a la vez permita obtener beneficios en su salud.

Bibliografía

Cruzado, M., & Cedrón, J. C. (2012). Nutracéuticos, alimentos funcionales y su producción. Revista De Química, 26(1-2), 33-36. Retrieved Mayo 18, 2021, from http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/quimica/article/view/7307

Luengo Fernández, E., & Ferreira Monteiro, J. (2007). Alimentos funcionales y nutracéuticos. Sociedad Española de Cardiología. 2007; 1; 1- 11, 2; 13-24, 4; 49- 55, 5; 59-65. Retrieved Mayo 18, 2021, from https://secardiologia.es/images/publicaciones/libros/2007-sec-monografia-nutraceuticos.PDF

Pérez, H. L. (2006). Nutracéuticos: componente emergente. ICIDCA. Sobre los Derivados de la Caña de Azúcar, XL(3),20-28 para el beneficio de la salud. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=223120665003.

Valenzuela, A. B., Valenzuela, R., Sanhuela, J., & Morales, G. I. (2014). Alimentos funcionales, nutraceúticos y foshu: ¿vamos hacia un nuevo concepto de alimentación?. Revista chilena de nutrición, 41(2), 198-204. https://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182014000200011.