La palabra “adaptógeno” aparece hoy en chocolates, cafés, batidos y suplementos de todo tipo. Si una planta tiene alguna propiedad relacionada con el bienestar, alguien le pone la etiqueta. Pero el término tiene un significado técnico específico, y usarlo sin criterio diluye su valor.
El origen del concepto
El término fue acuñado en 1947 por el farmacólogo soviético Nikolai Lazarev, quien buscaba sustancias que aumentaran la resistencia inespecífica del organismo ante el estrés fisiológico (en el sentido de Hans Selye: la respuesta del organismo ante cualquier demanda que altere su homeostasis). Su investigación fue continuada por Israel Brekhman, quien identificó el Eleutherococcus senticosus (ginseng siberiano) como el primer adaptógeno formal.
Panossian (2017) revisó la historia del concepto en Current Clinical Pharmacology, confirmando que el trabajo soviético sentó las bases de lo que hoy entendemos como adaptogenicidad.
Los tres criterios de un adaptógeno verdadero
Según Lazarev y Brekhman, una sustancia es adaptógena solo si cumple las tres condiciones:
1. Tolerabilidad: el concepto clásico exige baja toxicidad en las condiciones estudiadas, pero eso no garantiza seguridad para uso indefinido, embarazo, enfermedades o combinaciones con medicamentos.
2. Acción inespecífica: debe aumentar la resistencia ante múltiples tipos de estrés (físico, químico, térmico, biológico), no solo uno.
3. Acción normalizadora propuesta: el concepto describe una respuesta dependiente del contexto, pero no debe interpretarse como una promesa de que un suplemento “equilibra” automáticamente la presión, el sistema inmune o las hormonas.
Los que realmente lo son
| Planta/Hongo | Compuestos activos | Evidencia |
|---|---|---|
| Eleutherococcus senticosus (ginseng siberiano) | Eleuterósidos | Amplia, fundacional |
| Panax ginseng | Ginsenósidos | Extensa, histórica |
| Rhodiola rosea | Rosavinas, salidrosida | Sólida, revisada en meta-análisis |
| Withania somnifera (Ashwagandha) | Withanólidos | Algunos ensayos sobre estrés; resultados y productos no son uniformes |
| Ganoderma lucidum (Reishi) | Triterpenos, beta-glucanos | Investigación preliminar; no basta para clasificarlo como adaptógeno clínicamente probado |
| Cordyceps militaris | Cordicepina, adenosina | Investigación preliminar y heterogénea; no equivale a mejorar el rendimiento en todas las personas |
Plantas como la lavanda, la cúrcuma o el jengibre son valiosas en fitoterapia pero no cumplen los tres criterios.
Cómo actúa un adaptógeno en el cuerpo
Eje HPA (hipotálamo-hipófisis-adrenal): algunos estudios de extractos concretos de ashwagandha han observado cambios en medidas relacionadas con el estrés y el cortisol. Ese resultado no se puede extrapolar a todos los adaptógenos ni a todos los suplementos.
Proteínas de estrés (HSP70): se han descrito mecanismos celulares en estudios preclínicos, pero no demuestran por sí solos un beneficio clínico en consumidores.
ATP y respiración celular: existen hipótesis y resultados preclínicos sobre Cordyceps, pero no permiten afirmar que un suplemento aumente de forma fiable el ATP o el uso de oxígeno en todas las personas.
Lo que el marketing convierte en ruido
- Dosis insuficientes: un chocolate con 50 mg de polvo de Ashwagandha sin estandarizar no equivale a 300 mg/día de extracto al 5% de withanólidos, que es la dosis estudiada.
- Expectativas desalineadas: quien compra un “producto adaptogénico” sin ingredientes activos suficientes puede concluir que “esto no funciona”.
- Dilución del estándar: cuando todo es adaptógeno, nada lo es. Se pierde el valor de una categoría con evidencia real.
¿Cómo usar un adaptógeno correctamente?
- Duración y dosis: no existe un esquema universal de ciclos ni una dosis aplicable a todos los productos. Sigue la etiqueta y consulta si tienes una condición médica.
- Introducción prudente: evita combinar varios productos nuevos a la vez y suspende ante una reacción.
- Contexto: un adaptógeno no compensa déficit de sueño ni mala alimentación, pero apoya la recuperación cuando esas bases están cubiertas.
- Combinación con criterio: mezclar productos aumenta la incertidumbre sobre dosis e interacciones; consulta antes si tomas medicación.
Preguntas frecuentes
¿Los adaptógenos son seguros a largo plazo?
Algunos extractos han mostrado tolerabilidad razonable durante periodos cortos, pero no hay base para generalizar ese resultado a todos los adaptógenos, productos o usos prolongados. Embarazo, lactancia, enfermedad hepática o tiroidea y medicación habitual requieren consulta profesional.
¿Se pueden combinar varios adaptógenos?
No es posible declarar segura cualquier combinación. Mezclar varios productos dificulta atribuir efectos o reacciones; revisa las etiquetas y consulta si tomas medicación.
¿Los adaptógenos reemplazan medicamentos?
No. Operan como tónicos de apoyo fisiológico, no como terapia farmacológica. En diagnósticos médicos, son complemento a valorar con el profesional tratante.
Referencias
- Panossian, A. (2017). Understanding adaptogenic activity: specificity of the pharmacological action of adaptogens and other phytochemicals. Annals of the New York Academy of Sciences, 1401(1), 49-64. DOI
- Lopresti, A. L., et al. (2019). An investigation into the stress-relieving actions of an ashwagandha extract. Medicine, 98(37), e17186. DOI
- Winston, D., & Maimes, S. (2019). Adaptogens: Herbs for Strength, Stamina, and Stress Relief. Healing Arts Press.


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