Herbalismo

Herbalismo urbano en Bogotá: plazas, huertas y cuidado al elegir plantas

Hierbas aromáticas y medicinales en un mercado urbano de Bogotá

Herbalismo urbano en Bogotá: plazas, huertas y cuidado al elegir plantas

En Bogotá las plantas medicinales no viven solo en el recuerdo de una casa de campo. Circulan por plazas de mercado, viveros, huertas, tiendas naturistas y conversaciones familiares. A veces llegan como un manojo recién cortado; otras, como una cápsula o una tintura con una etiqueta muy segura de sí misma. Es fácil meter todo eso bajo la misma palabra —natural— y perder de vista las diferencias.

El herbalismo urbano no es una colección de remedios rápidos. Es la relación que una ciudad construye con las plantas que recibe, cultiva, vende y recomienda. Esa relación mezcla comercio, memoria, agricultura, regulación y cuidado. Mirarla bien ayuda a no confundir una tradición con una promesa, ni una planta con un producto cuya composición ya cambió.

Una ciudad conectada con muchos territorios

La Plaza Distrital de Mercado Samper Mendoza es uno de los lugares que hacen visible esa red. Su actividad ocurre sobre todo en la noche y la madrugada, y allí llegan comerciantes y productores de distintos pisos térmicos. La Alcaldía de Bogotá describe la plaza como un referente de hierbas aromáticas, culinarias, medicinales y esotéricas, y registra cerca de 400 especies en su comercio (Alcaldía Mayor de Bogotá, 2021).

Ese dato no convierte a la plaza en una farmacia ni vuelve equivalentes todos los usos que allí circulan. Lo que muestra es otra cosa: Bogotá depende de una cadena de cultivo, recolección, transporte y saber comercial que suele permanecer invisible cuando una planta termina en una bolsa. Preguntar de dónde viene y cómo fue identificada es una manera razonable de mirar esa cadena.

Paloquemao, viveros de barrio y mercados campesinos forman parte de la misma conversación desde escalas distintas. No hace falta idealizarlos para reconocer su valor. Son espacios donde sobreviven nombres locales, estacionalidades y formas de comprar que no caben del todo en la lógica de una etiqueta estandarizada.

Huertas: una escala distinta de cercanía

Las huertas urbanas tampoco son un detalle decorativo. El Jardín Botánico de Bogotá acompaña procesos de agricultura urbana y periurbana que incluyen el potencial alimenticio y medicinal de especies de clima frío. En ese contexto, cultivar no significa diagnosticar ni tratar enfermedades: significa aprender sobre suelo, agua, tiempo, plagas, cosecha y límites (Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis, s. f.).

Una huerta puede cambiar la manera de comprar. Quien ha visto una planta crecer entiende que no todas responden igual al clima, que el nombre de venta no siempre es suficiente y que una hoja no aparece lista para usar por fuera de un proceso. Esa observación no reemplaza la evidencia ni la orientación profesional; ayuda a hacer preguntas menos apresuradas.

Elegir una planta sin convertirla en una promesa

Al comprar una planta o un preparado, conviene detenerse antes de preguntar “para qué sirve”. Primero está la identificación: cuál es el nombre de la especie, qué parte se usa y de dónde procede. Luego viene la preparación: no es lo mismo una planta fresca, una infusión, un polvo, un extracto o una tintura. La concentración y el modo de uso modifican lo que se puede esperar y también las precauciones.

También importa la información que acompaña al producto. Un empaque claro debería permitir saber quién lo fabrica o comercializa, cómo se usa y qué advertencias corresponden. Cuando una comunicación evita esas preguntas y solo promete resultados amplios, conviene tomar distancia. Lo natural no necesita hablar como una cura para ser valioso.

Las personas que toman medicamentos de forma regular, están embarazadas o lactando, tienen enfermedades crónicas, preparan una cirugía o buscan opciones para niñas y niños deberían consultar a un profesional de salud antes de incorporar un preparado herbal. La seguridad depende del contexto y no se resuelve con una sola recomendación. Nuestra guía de contraindicaciones y precauciones desarrolla ese punto con más detalle.

Cuando aparece una afirmación terapéutica

No todo producto vegetal se presenta del mismo modo. Cuando un producto empacado y etiquetado se comercializa con fines terapéuticos, entra en el marco de los productos fitoterapéuticos regulados por el Decreto 1156 de 2018. La regulación distingue estas preparaciones de una conversación general sobre plantas o alimentos, precisamente porque las afirmaciones terapéuticas requieren otra responsabilidad (Departamento Administrativo de la Función Pública, 2018).

La Resolución 1896 de 2023 regula además la publicidad, la promoción y la comercialización de medicamentos y productos fitoterapéuticos, incluidos los canales digitales. Por eso una buena comunicación no promete curar, no reemplaza un tratamiento y no esconde las advertencias detrás de una estética de bienestar (Ministerio de Salud y Protección Social, 2023).

Una ciudad que compra también puede observar

Bogotá ofrece muchas formas de acercarse a las plantas, pero ninguna elimina la necesidad de criterio. Una plaza puede ser un lugar de descubrimiento; una huerta puede enseñar paciencia; una tienda puede ofrecer información útil. Ninguno de esos espacios vuelve automática una recomendación.

Antes de llevar una planta o preparado a casa, quizá baste con sostener unas preguntas: qué es exactamente, de dónde viene, cómo fue preparado y qué información falta todavía. Las respuestas no siempre son rápidas. Eso no es un problema; es parte del cuidado.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es el herbalismo urbano?

Es la presencia de plantas medicinales y saberes asociados en espacios de ciudad, como plazas, huertas, viveros, tiendas naturistas y hogares. Incluye prácticas muy distintas que no deben confundirse entre sí.

¿Por qué Samper Mendoza es importante para las hierbas en Bogotá?

Es una plaza de mercado reconocida por su comercio nocturno de plantas aromáticas, culinarias, medicinales y esotéricas, abastecida por productores de varios territorios. Su importancia está en la red de intercambio y conocimiento comercial que reúne.

¿Una planta de plaza y un extracto son lo mismo?

No. Pueden provenir de una misma especie, pero su concentración, forma de preparación, etiquetado y posibles precauciones pueden ser muy diferentes.

¿Cómo reconocer una comunicación responsable sobre productos herbales?

Busca identificación clara, procedencia, instrucciones y advertencias. Desconfía de mensajes que prometen curar enfermedades, garantizan resultados o sugieren abandonar tratamientos médicos.

Referencias

  • Alcaldía Mayor de Bogotá. (2021, 17 de octubre). Plaza de mercado Samper Mendoza, palacio de las hierbas aromáticas. Bogotá.gov.co
  • Departamento Administrativo de la Función Pública. (2018, 6 de julio). Decreto 1156 de 2018: régimen de registro sanitario de productos fitoterapéuticos. Gestor Normativo
  • Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis. (s. f.). Agricultura urbana y periurbana. JBB
  • Ministerio de Salud y Protección Social. (2023, 21 de septiembre). Resolución 1896 de 2023. Normograma INVIMA

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